22 de junio de 2026 – Coors Field, Denver
Los Rockies de Colorado protagonizaron una de las remontadas más memorables de la temporada al derrotar 3-2 a los Medias Rojas de Boston gracias a un triple de tres carreras de Jake McCarthy en la parte baja de la novena entrada.
Lo extraordinario no fue solo el batazo ganador. Colorado hizo historia al cerrar el encuentro con ocho imparables consecutivos, una hazaña que no se había registrado en las Grandes Ligas desde el inicio de la Era de Expansión en 1961, según el Elias Sports Bureau.
Un final que quedará en la historia
Los Rockies llegaron al noveno episodio perdiendo 2-0 y enfrentando a uno de los mejores cerradores del béisbol: Aroldis Chapman.
Lejos de rendirse, comenzaron una ofensiva perfecta.
La secuencia fue impresionante:
- TJ Rumfield conectó sencillo.
- Hunter Goodman respondió con otro imparable.
- Cole Carrigg sorprendió con un toque de sacrificio convertido en hit.
- Jake McCarthy apareció con las bases llenas.
McCarthy conectó una recta de 99.6 mph hacia la línea del jardín derecho. La pelota superó al tercera base, rebotó contra la pared y el jardinero Jarren Duran no pudo controlarla.
Los tres corredores anotaron mientras McCarthy llegaba de pie a tercera base para sellar una espectacular victoria por 3-2.
Un batazo con valor histórico
El triple de McCarthy no solo decidió el encuentro.
También lo colocó en una lista extremadamente exclusiva.
Se convirtió en el sexto jugador de la Era Divisional (desde 1969) en conectar un triple de oro (walk-off triple) cuando su equipo perdía por dos carreras en la novena entrada.
Fue el primero en lograrlo desde Grady Sizemore en 2006.
Es una de las jugadas más inusuales que pueden verse en las Grandes Ligas.
Ocho imparables consecutivos
Colorado terminó el encuentro con una producción ofensiva casi imposible de repetir.
Entre la octava y la novena entrada, los Rockies conectaron:
- Siete sencillos consecutivos
- Un triple para finalizar el juego
En total:
Ocho hits seguidos para terminar el partido.
Según Elias Sports Bureau, ningún equipo había conseguido conectar un imparable en cada uno de sus últimos ocho turnos al bate de un encuentro desde, al menos, 1961.
Ryan Feltner merecía mejor suerte
El marcador final no refleja el trabajo realizado por el abridor de Colorado.
Ryan Feltner
- Dominó después de un inicio complicado.
- Retiró 13 bateadores consecutivos.
- Permitió únicamente dos carreras.
Aunque parecía encaminado a cargar con la derrota, la ofensiva terminó rescatando su excelente apertura.
Boston dominó durante ocho entradas
El novato de los Medias Rojas, Jake Bennett, fue brillante.
Jake Bennett
- 6 entradas
- 9 ponches
- 0 bases por bolas
Controló completamente a la ofensiva de Colorado durante gran parte del encuentro y ganó el duelo de pitcheo frente a Feltner.
Sin embargo, una vez que abandonó el juego, los Rockies comenzaron a cambiar la historia.
Los jóvenes siguen marcando la diferencia
La remontada volvió a tener como protagonistas a varios integrantes del nuevo núcleo de Colorado.
TJ Rumfield
Inició la novena con un sencillo enfrentando una cuenta de 0-2, mostrando nuevamente la disciplina que lo ha convertido en uno de los novatos más consistentes de la Liga Nacional.
Hunter Goodman
Respondió con otro imparable y mantuvo viva la ofensiva.
Cole Carrigg
Ejecutó un toque perfecto que terminó convirtiéndose en hit, utilizando su velocidad para presionar a la defensa de Boston.
Cada uno cumplió su función antes de que McCarthy completara la remontada.
¿Qué hicieron bien los Rockies?
- Nunca dejaron de competir pese a estar abajo durante ocho entradas.
- La ofensiva mostró paciencia y excelente contacto frente a dos relevistas de élite, Garrett Whitlock y Aroldis Chapman.
- Los jugadores jóvenes volvieron a producir en los momentos de mayor presión.
- Ejecutaron a la perfección el béisbol de fundamentos, incluyendo el toque sorpresa de Carrigg.
¿Qué deben mejorar?
A pesar del emocionante triunfo, aún existen aspectos que Colorado necesita corregir:
- Generar ofensiva desde las primeras entradas para no depender constantemente de remontadas.
- Aprovechar mejor las oportunidades con corredores en posición de anotar, como ocurrió en la octava entrada cuando dejaron escapar una buena oportunidad.
- Continuar fortaleciendo la profundidad del pitcheo para respaldar el crecimiento de una ofensiva cada vez más consistente.
Esta victoria resume el cambio de mentalidad que comienza a mostrar Colorado. Hace apenas unos meses, un déficit de dos carreras frente a un cerrador del calibre de Aroldis Chapman habría parecido definitivo. En cambio, los Rockies respondieron con paciencia, calidad en el contacto y confianza, encadenando ocho imparables consecutivos para firmar una remontada histórica.
El aporte del núcleo joven sigue siendo la mejor noticia para la organización. TJ Rumfield, Hunter Goodman, Cole Carrigg, Sterlin Thompson, Ezequiel Tovar y ahora Jake McCarthy están construyendo una identidad basada en la agresividad, la resiliencia y el juego colectivo.
Aunque el récord del equipo todavía refleja una temporada de reconstrucción, actuaciones como esta muestran que Colorado está desarrollando una base con potencial para competir. Si el cuerpo de lanzadores logra acompañar el crecimiento ofensivo, los Rockies podrían transformar este tipo de victorias memorables en una señal de un futuro mucho más prometedor.
Foto de Portada: MLB.COM




